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Athenadora Vulturi

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Athenadora Vulturi

Mensaje por Athenadora Vulturi el Lun Jun 14, 2010 4:36 pm


Nombre: Athenadoroa
Apodos: Athe
Edad: 2527 años
Especie: Vampira
Empleo: Princesa
Sexualidad: Heterosexual
Fecha de nacimiento: 14/03/527 A.C
Lugar de nacimiento: Fenicia

Historia del personaje:


Vaya, así que quieres oír mi historia ... póngase cómodo y tenga los oídos bien abiertos, que me llevará su tiempo: Me llamo Athenadoroa Vulturi pero no siempre he sido llamada así, cuando nací era únicamente Athenadoroa ya que en esa época no existían los apellidos siquiera y menos para una familia humilde que con sus siete hijos apenas podían comer diariamente; mi padre trabajaba por aquel entonces como vendedor de alfombras, solíamos hacerlas entre mi madre y yo , mi padre junto con mis hermanos las vendía en el mercado. Era un trabajo bastante cansado: nos levantábamos desde que salía el sol y nos acostábamos pasada la medianoche. En ocasiones no vendíamos lo suficiente y teníamos que vivir de lo que podíamos, es por ello por lo que no es de extrañar que cuando aquel hombre de aspecto extraño decidió comprarme como esposa aceptarán casi sin pensárselo, eran tiempos e necesidad ... pero mejor adelanto eso luego, os seguiré contando poco a poco y centrándome en lo importante: en mí. Pues bien yo era una muchacha hermosa, no lo suficiente como para acabar en una casa de mala fortuna o sirviendo al rey pero si para que recibiera ciertas miraditas por parte de todo el mundo; era bonita, dulcemente bonita y armónica, e esa bella accesible si lo prefieren y si me permiten añadir tenía unos ojos brillantes del mismísimo color de océano, un rasgo extraño en esos lugares pero que poseía dado a mis antecedentes extranjeros.

En esa época la vestimenta de las niñas consistía en una túnica holgada sujeta por una cuerda en la cintura y en cuanto nos desarrollábamos esta solía cambiar alargándose y cubriéndonos todo salvo los ojos para así no despertar provocaciones, pues bien mis padres estaban en contra de aquello ... si, es cierto ... aseguraban que con mi carita y mi callar sería un crimen tenerme tan excesivamente cubierta por lo que solían ponerme ropas de bailarinas. Si, lo admito ... en cierta manera con doce años me prostituían dejando ver mi cuerpo mientras que trabajaba a pleno sol vendiendo las alfombras pues solía tener mayor venta que ellos ¿y que creías que pensaba yo de ello? Lo odiaba. Odiaba ser tratada como una vil prostituta y más de mil veces escapé de casa o la llené de gritos revindicando aquello pero de poco sirvió, los años pasaban y cada vez el telaje de mis ropas era mas reducido y a los quince, cuando ya se podía decir que mis pechos eran lo suficientes notables como para dejar boca abierto a mas de uno se me trasparentaban a través de la camiseta. A favor de mi familia diré que nunca quisieron tener una niña y que me odiaron incluso antes de nacer, a mi favor solamente diré que empecé a aprovecharme de esos ropajes para bailar por las calles de Fenicia a cambio de propina, a veces incluso bailaba en algunos bares y si os preguntáis que hacía con el dinero simplemente lo guardaba para ahorrar lo suficiente para irme a Jerusalem y comenzar una nueva vida y, como la necesidad trae la ingenuidad la tarde que cierto señor de aspecto extraño, sí si extraño ... tenía la piel dorada pero sus cabellos eran blancos a pesar de su juventud, era Caius aunque en aquel momento poco me importo su nombre sino que me ofrecería 3 monedas de oro diarias si bailaba solo para él el tiempo que el estuviera en la ciudad.

El primer día debo decir que estaba algo, no sé ... quizás un poco asustada, mi marido incluso como mortal era un hombre guapo ... de mirada fuerte diría incluso y yo apenas una chiquilla sin cultura de los barrios pobres, recuerdo que caminé temerosa hasta el barrio rico y dando las señas de su hogar dí con él: era una casa enorme, al menos en comparación a la mía, estaba repleta de cuadros e incluso poseía sirvientes ... era un hombre rico y yo apenas una chiquilla a la que recibió como si hubiera estado esperándola impaciente, me habló un poco de quien era él y que yo le recordaba a alguien, me ofreció algo de comer y lo denegué luego seguido me puse a bailar que era lo que se me había pedido en un principio.

No se que vio en mi en esos momentos que me ordenó vestir con hermosas ropas e hizo que me escoltarán al hogar, luego me hizo venir los días siguientes y el siguiente y el siguiente hasta llegar al gran día de la pedida de mano a mis padres, sin dote con 100 monedas de oro y 2 mulas ... recuerdo bien cual fue mi precio.

Mi matrimonio me resulto algo cómodo: No debía hacer nada, solo estar a su lado ... el dijo que no me tocaría hasta que llegara a quererlo pero que no debía separarme de él salvo si el mismo lo pedía, me dijo que el haría venir a maestros y educadores a que me instruyeran y que debía olvidarme de bailar el resto de mi vida, eso fue como una gran puñalada para mí: dejar de bailar, pues amaba hacerlo ... en ese momento no le discutí pero si meses mas tarde, cuando vinieron a visitarlo unos viejos amigos: Se llamaban Aro y Marco y venían con dos mujeres, Didyme y Sulpicia ... supongo que ya que habéis dado conmigo sus nombres os serán igual o más familiares incluso. Los cuatro debo decir que eran hermosisimos, casi como dioses y no pude evitar mirarlos durante toda la velada; se me presentó como Athenadoroa, no como su esposa y debo decir que eso me hirió un poco y fue lo que me hizo perder la compostura ... para los cinco era una niña y como me dijeron mas tarde con mi enfado lo recalqué, ellos vinieron a convertirnos a los dos y por mi rabieta solo lo hicieron a uno ... ¡Que injusticia! Claro que no sabía en aquel momento que les pasaba nada pero Caius me contó algo y el caballero de mirada curiosa, al acariciar mi mejilla dio respuestas a todas mis preguntas, creo que noté incluso algo de complicidad entre nosotros entonces pero a decir verdad nada puedo asegurar, hace demasiado tiempo y mi memoria mortal no es eterna.

La vida junto con los vampiros resulto cuanto menos peligrosa, en multitud de ocasiones perdí demasiada sangre en manos de mi marido, los criados iban desapareciendo y cada vez sentía mas rabia por no poder ser como ellos ¿es que no era lo suficiente madura como para ser vampira? Estaba segura de que superaba a Sulpicia con creces y que mi inteligencia estaba años luz por encima de la de Didyme, la situación me estaba desquiciando y por si fuera poco tenía que encargarme yo de las tareas de casa, era una situación difícil y no pensaba tolerar esto por lo que sencillamente un día de mucho sol escapé, así sin más escapé por el desierto y claro que no pensaba alejarme de ese grupo tan peculiar pero se merecían un susto y yo era experta en darlos. Pasé 3 días en el desierto aunque me parecieron años, finalmente una noche me topé con Caius que furiosamente de un mordisco me dejó sin energías, desperté en casa y me dijo que nos mudaríamos los cuatro a un lugar muy lejano llamado Europa, luego me convirtió y me encerró casi un mes en esa misma habitación mientras que yo sentía el quemazón de mi garganta, luego se despidió de mi y me dijo que nos veríamos en diez años.

Pasé esos diez años cuidada por otros vampiros menores pero sin poder salir de allí, si me volví loca o no es algo que depende del punto de vista de cada cual pero debo decir que para una mujer que siempre ha ansiado ser libre eso supuso algo mil veces peor que una crucifixión en pleno Agosto. Durante esos diez años aprendí a pintar y otras artes e incluso me dediqué a leer y a educarme, quería aprender a aparentar ser como ellos aún cuando en mi interior siguiera siendo salvaje.

Al cabo de 12 años, 2 mas de lo esperado Caius vino a buscarme, entró en mi habitación y por algo que vi en su mirada no sentí verdadero rencor, solo un veneno recorriendo mi sangre deseando venganza a gritos. Cuando llegamos a Volterra, a nuestro castillo fui encerrada en una torre y bueno ... desde entonces no he salido mas que para ver nuestra derrota y poco más ¿alguna pregunta?


Aspecto físico:


Color de ojos: De un rubí brillante
Color de cabello: Rubio platino.
Altura: 1'62
Peso: 49 KG
Marcas distintivas: Ninguna
Tatuajes: Ninguno
Piercings: Ninguno
Estilo personal: Suele llevar el pelo recogido, un maquillaje en tonos azulados, los labios rosados y un estilo de vestir vintage.

Otros datos:


¿Qué le gusta?: Le encana pintar y pensar en nuevas maneras de vengarse por su encierro pero se quedan en meras ideas ya que siempre le faltan medios para llevarlas a cabo. Le gusta muchísimo leer y de vez en cuando también escribir acerca de como se siente o lo que es lo mismo sobre la soledad, el amor y la locura. Suele disfrutar de cualquier visita y a menudo sueña con viajar lugares lejanos o volver a su tierra.

¿Qué no le gusta?: No le gusta estar encerrada, que le den ordenes, que la traten como una cualquiera. No le gusta la gente sin una pizca de educación o modales, los misterios sin sentido o dar pasos en ciego.

Debilidades: Siempre ha sentido cierta debilidad hacia Aro.

Un sueño: Salir de la torre

Temores: Volverse loca

Peor hábito: Hablar sola

Un secreto: Siempre se ha sentido muy atraída hacia Aro

Personalidad: Una buena forma de describir a Athenadoroa sería simplemente decir que "tiene clase" , es de esas personas que parecen encantadoras incluso cuando discuten como si se tratase de un personaje de una novela de Jane Austen, sin embargo realmente es una mujer muy salvaje y llena de rabia que solo quiere abandonar su torre y vengarse por los cientos de años que ha pasado allí encerrada sin tener casi contacto con el mundo exterior. Es pasional aunque sabe hacerse de rogar, a veces incluso precavida y fiel ya que por mucha atracción que ha sentido desde siempre hacia Aro nunca ha pasado del coqueteo con él. Le encanta ser encantadora con sus hermanos pues realmente los adora, a Sulpicia siempre le habla como una madre y al servicio de una forma que da a entender que una vez ella formó parte de ellos lo que hace que sea fácil de adorar. A veces es un poco niña y su rasgo mas característico es que es difícil saber en que piensa en realidad si no posees don alguno. Ama a Caius, claro pero no tienen una relación demasiado estable. A menudo se siente desgraciada y se deprime, entonces se dedica a dibujar. Es muy inteligente aunque ha perdido bastante el buen juicio.

Familia: Vulturi

OFF: Cogí otra que ya llevaba hecha, si debo completarla mas solo avísenme.
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Re: Athenadora Vulturi

Mensaje por Jacob Black el Vie Jun 25, 2010 1:35 pm

Aceptada Athenedora

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Re: Athenadora Vulturi

Mensaje por Alice Cullen el Mar Jul 13, 2010 8:18 am

Bienvenidaaa
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Re: Athenadora Vulturi

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